La Liga de los FETE-UGT Extraordinarios. Capítulo 5: En busca del Santo Social. EdicionesLoco. Marcos, 2011

abril 7, 2012

 En busca del Santo Social, pag. 1

 En busca del Santo Social, pag. 2

 En busca del Santo Social, pag. 3

 En busca del Santo Social, pag. 4

 En busca del Santo Social, pag. 5

 En busca del Santo Social, pag. 6

 En busca del Santo Social, pag. 7

En busca del Santo Social, pag. 8

La Liga de los FETE-UGT Extraordinarios. Capítulo 4: El nacimiento del Salvador. EdicionesLoco. Marcos, 2011

marzo 24, 2012

El nacimiento del Salvador, pag. 1

El nacimiento del Salvador, pag. 2

El nacimiento del Salvador, pag. 3

El nacimiento del Salvador, pag. 4

El nacimiento del Salvador, pag. 5

El nacimiento del Salvador, pag. 6

El nacimiento del Salvador, pag. 7

La Liga de los FETE-UGT Extraordinarios. Capítulo 3: Rajoy recurre a Merkel. EdicionesLoco. Marcos, 2011

febrero 19, 2012

Rajoy recurre a Merkel, pag. 1

Rajoy recurre a Merkel, pag. 2 

Rajoy recurre a Merkel, pag. 3

Rajoy recurre a Merkel, pag. 4

Rajoy recurre a Merkel, pag. 5

Rajoy recurre a Merkel, pag. 6

Rajoy recurre a Merkel, pag. 7

Hoy vendemos la casa. EdicionesLoco. Marcos, 2012

febrero 15, 2012

Hoy vendemos la casa, pag. 1

Hoy vendemos la casa, pag. 2

Hoy vendemos la casa, pag. 3

Hoy vendemos la casa, pag. 4

Hoy vendemos la casa, pag. 5

Hoy vendemos la casa, pag. 1

La Liga de los FETE-UGT extraordinarios. Capítulo 2: La profecía socialista. Marcos, 2011

febrero 2, 2012

La profecía socialista, pag. 1

La profecía socialista, pag. 2

La profecía socialista, pag. 3

La profecía socialista, pag. 4

La profecía socialista, pag. 5

La profecía socialista, pag. 6

La profecía socialista, pag. 7

La profecía socialista, pag. 8

La Liga de los FETE-UGT extraordinarios. Capítulo 1: El origen. Marcos, 2011

enero 27, 2012

El origen, pag.1

El origen, pag.2

El origen, pag.3

El origen, pag.4

El origen, pag.5

El origen, pag.6

El origen, pag.7

El origen, pag.8

El origen, pag.9

El capitán Don Pata de Palo. Ediciones Loco, 2011

enero 1, 2012

El capitán Don Pata de Palo, pag. 1

El capitán Don Pata de Palo, pag. 2

El capitán Don Pata de Palo, pag. 3

El capitán Don Pata de Palo, pag. 4

El capitán Don Pata de Palo, pag. 5

El capitán Don Pata de Palo, pag. 6

El capitán Don Pata de Palo, pag. 7

El capitán Don Pata de Palo, pag. 1

El capitán Don Pata de Palo, pag. 9

Las apariencias engañan. EdicionesLoco. Marcos, 2011

noviembre 17, 2011

Las apariencias engañan Capítulo I: VESTIDOS ELEGANTES

Había una vez en Madrid, en el año 1940, una mansión en la que vivían cinco personas, el padre llamado Juan, la madre llamada Marta, el hijo llamado Pepe, la hija llamada Chelo y el bebé llamado Andrés.

Esta familia tenía que ir a recibir al embajador de Perú, y se estaban vistiendo para ello.

-¡Hay madre! No apriete tanto el lazo del vestido- se quejaba Chelo.

-Si sigues quejándote te doy- decía la madre.

Y mientras tanto en el salón de la casa…

-¡Padre! ¿Me queda bien la corbata?- preguntó Pepe.

-Si te queda bien, pero ponte el abrigo que nos vamos a la ceremonia- dijo el padre Juan.

Más tarde la familia llegó a la ceremonia, Juan subió a un atril y dijo lo siguiente:

-Os doy las gracias a todos por venir aquí a recibir al embajador de Perú.

En ese momento cayó un trozo del techo justamente encima de Juan y lo mató.

Todo el mundo empezó a gritar y la familia de Juan se puso a llorar.

-¡Buaaaaaaaaaaa! ¡Buaaaaaaaaa!- lloraba la madre.

Al día siguiente el cuerpo de Juan fue enterrado en el cementerio de Londres.

Pero Marta sospechaba que la muerte de su marido había sido un asesinato y decidió y a la comisaria y contratar a un detective y allí…

-Señor desearía contratarle para que investigue la muerte de mi marido.

-¿Y por qué razón desea investigar si la policía dijo que había sido a causa de la mala construcción del edificio?

-Porque ese edificio se construyó el año pasado y aseguraron que tenia buenos cimientos.

-¿Y cuánto y cuando me pagaría si aceptara investigar?

-Pues 300 pesetas si lo averigua y si no solo 100. Y le pagaría después de hacer el trabajo.

-No se preocupe mi ayudante y yo lo investigaremos.

-Excelente, avísenme si averiguan algo.

-Lo haré señora.

Capítulo II: LA BALA Y LA PISTOLA

Más tarde el detective y su ayudante se dirigieron al lugar del crimen y entonces..

-Desde este lugar cayó el trozo de techo que mató a Juan.

-Pero señor aquí no hay ninguna prueba- dijo el ayudante.

-¡Cállate y haz lo que yo te diga!

-Como ordene señor.

-Fíjate en esto, es una bala, ya sabemos que el trozo cayó adrede.

-Señor mire, aquí hay una pistola.

-Perfecto sabemos que el disparo viene de esta pistola.

-Pero no sabemos quién disparó la pistola.

-Déjate de adivinanzas y volvamos a la comisaria que ya hemos acabado por hoy.

Mientras en el casino Ganar o Perder…

-Señores he oído que hay dos detectives investigando el asesinato que nosotros hemos realizado, y han encontrado una pistola y una bala.

-¿Quién de aquí es el gilipollas al que se le cayó la pistola y el que falló al disparar la bala?- dijo un hombre que estaba reunido con más hombres.

-Fui yo al que se le cayó la pistola- contestó un señor que estaba fumando.

-¡Matadle o encerradle!

-Preferimos matarle, si no le importa…- dijo una persona de allí.

-Haced lo qué queráis pero luego tirar su cuerpo al río.

-Como ordene señor.

Más tarde en el mismo lugar…

-Ya qué habéis acabado con ese idiota mandaré un coche bomba camuflado como un taxi a que acabe con los detectives.

Mientras tanto los detectives de la comisaría…

-Con esta lupa se ve que en la pistola pone: Fabricada en Ganar o Perder.

-Señor ese sitio es un casino de la ciudad.

-Pues esta noche iremos allí.

Y por la noche en la calle…

-¡Taxi pare aquí!

El taxi paró.

-¿Dónde les llevo señores?

-Al casino Ganar o Perder.

El taxi se dirigió hacia otro lugar y allí…

¡¡¡¡¡¡¡¡¡PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUM!!!!!!!!!

…explotó en mil pedazos, por suerte los detectives saltaron a tiempo.

Capítulo III: EL VENENO DEL COÑAC

-Parece que han intentado matarnos para que no vayamos al casino.

-Pues más razón para ir al casino.

-Exacto mi querido ayudante, marchemos hacia allí.

Una hora más tarde en el casino Ganar o Perder…

-Bueno mi ayudante, esto es el casino, pero sentémonos, tomemos algo y luego investigaremos.

Ellos se sentaron y un hombre se les acercó y les dijo:

-Señores bienvenidos al casino Ganar o Perder, ¿desean tomar algo o jugar?

-Queremos beber, para mí un coñac y para mi amigo un whisky.

-En seguida traigo todo señor.

Y cuando el camarero llegó a la cocina para preparar las bebidas…

-Esas bebidas están muy bien preparadas, pero si le añades este veneno estarán mejor- dijo el jefe del casino que estaba allí.

-Como ordene señor -contestó el camarero.

Más tarde el camarero…

-Señores aquí tienen su bebida y un pincho de tortilla de tapa.

-Muchas gracias señor camarero.

El detective bebió coñac y empezó a atragantarse y a sudar sin motivo.

-¡Socorro! ¡Ayudarme, me estoy muriendo! ¡Necesito a…a…agua!

-¡Señor tome agua!

-¡Es demasiado tarde! ¡Me muero!

Capítulo IV: EL AYUDANTE MALTRATADO

El detective murió al instante y el ayudante corrió hacia comisaría. En la comisaria fue directo al comisario y le dijo:

-¡Señor comisario vengo del casino Ganar o Perder, que es donde han matado a mi jefe!

-¡Como qué han matado a tu jefe!

-Pues con un veneno dentro del coñac.

-¿Y donde estabais?

-En el casino investigando el caso de la muerte de Juan.

-¡Eres un inútil! ¡Cómo has podido permitir que maten al mejor detective de la comisaria!

-Mírelo por el lado bueno, yo sigo vivo.

-¡Pero tú no sirves para nada más que para escribir documentos!

-Yo lo siento mucho señor.

-¡Cállate! Te presento al inspector Rodríguez, él se ocupara del caso de Juan.

-¿Y yo qué haré ahora?

-Escribir los documentos de la comisaría.

Al día siguiente en la casa donde antes vivía Juan.

-Chelo se que mañana es tu cumpleaños pero toma el regalo por adelantado- le dijo Marta a Chelo.

-¿Pero madre que es este folio?

-Lee lo que pone y lo sabrás.

Solicitud para trabajar en el restaurante Los tres amigos.

Nombre: Chelo Edad: 16 años

Habilidades: Manejar bien las cosas y poder sostener algo con los dedos durante mucho tiempo sin hacerse daño.

Aceptada empiezas el 6-6-1940

-¡Pero esta fecha es mañana mismo!- dijo Chelo sorprendida.

-Exacto, mañana empiezas justo el día de tu cumpleaños- dijo Marta.

-¡Madre este el mejor regalo que me han hecho nunca! Muchas gracias.

-No hay de que, hija.

-¿Y cuánto tendré de sueldo?

-Unas 400 pesetas.

-¡Hay qué bien!

¡RRRRRRRRIIIIN, RRRRRRRIIIIN, RRRRRRRIIIIN!- sonaba el timbre de la casa.

-¿Quién llamara a estas horas?- se preguntó Marta.

Marta abrió la puerta y se encontró a un hombre muy elegante vestido con traje, corbata, sombrero y con una pistola.

-Buenos días, me llamo Rodríguez y soy de la policía. ¿Es usted Marta Muñoz?- dijo el hombre de la puerta.

-Si señor soy yo. ¿Qué hace en mi casa?

-Solo quiero informarle de que el detective al que usted contrató ha sido asesinado y seré yo quién me ocupe del caso.

-Muchas gracias por venir a decírmelo.

-De nada señora.

-Por cierto… ¿Ha visto usted a mi hijo Pepe? Es un chico de 16 años con mucho flequillo y un poco alto.

-No, no lo he visto, lo siento.

-No lo tiene que sentir, solo es que.. se marchó de casa con sus amigos ayer por la noche y no ha vuelto.

-Espero qué lo encuentre, pero yo debo retirarme.

-¿No quiere quedarse a tomar un aguardiente con mi hija y conmigo?

-No gracias, debo ir a la comisaría.

-Bueno pues como quiera, adiós- dijo Marta cerrando la puerta.

Rodríguez se dirigió hacia su coche se montó y marchó hacia la comisaría, pero cogió mal una curva y cayó por un precipicio.

Al día siguiente los titulares del periódico fueron:

Policía Rodríguez LA MUERTE DE RODRÍGUEZ

El policía Rodríguez ha

sido encontrado muerto

en un precipicio, debajo

de un coche destrozado

y al lado de una valla

rota. La policía ha deducido

que ha muerto simplemente por un incidente de tráfico.

Y en la comisaría de policía…

-Esto sí es una putada, primero muere el mejor detective y después el mejor policía- dijo el comisario.

-Pero señor ¿Quién se ocupara del caso de la muerte de Juan?- preguntó el secretario de la policía.

-Seré yo quién me ocupe del caso.

-Señor quiero que tenga en cuenta la idea de que el ayudante del difunto detective podría seguir él con el caso.

-Insinúas que ese hijo de perra debe ocuparse del caso.

-Sí, lo insinúo que debería ser así.

-Se hará por votación, que cada policía vote.

Así se hizo cada policía votó y gano el joven ayudante.

-Muy bien, admito mi derrota, el joven se ocupara del caso- dijo el comisario muy enfadado.

Capítulo V: LA NOTA DE DON MIGUEL

El joven ayudante se dirigió hacia el casino Ganar o Perder pero esta vez se coló por la puerta trasera y apareció en un almacén en el qué había una mesa con una hoja en la que ponía: Hemos acabado con Juan por error pero la próxima vez acabaremos con el embajador de Perú y realizaremos otra guerra entre España y Perú. El plan es que cuando el embajador esté hablando en el atril dispararemos desde el balcón de oro y lo mataremos.

Firmado: Don Miguel, jefe de la mafia española.

-Así que es este tal Don Miguel fue el que mató a Juan por error, que raro.

En ese momento un hombre entró en el almacén y se sorprendió.

-¿Quién eres y que haces aquí?- dijo el hombre que había entrado.

-¡Soy un ayudante de detective de la policía!

-¡Tira el arma o te mato con mi pistola!

El tiró el arma y siguió al hombre hasta una sala de jugar al póker y allí el hombre dijo:

-Señor Don Miguel le traigo a este poli que se ha colado en el almacén.

-Vaya, vaya, pero si es el ayudante del detective al que envenenamos- dijo Don Miguel.

-¡Sois unos cabrones, vosotros matasteis a mi jefe! ¡Sacarme de este casino!- decía el ayudante quejándose.

-Solo hay una manera de salir de aquí y es jugando al póker- dijo Don Miguel.

-Acepto jugaremos al póker y apostando- contestó el ayudante.

Capítulo VI: JUGANDO AL PÓKER

-Caballeros apostemos, yo apuesto 1.500 pesetas- apostó Don Miguel.

-Yo apuesto 1.000 pesetas, no quiero perder mucho dinero- dijo un hombre de mucha barba.

-Y yo apuesto, aunque sea arriesgado, 1.900 pesetas- dijo el ayudante.

El juego comenzó, todos cogían cartas de la baraja y el ayudante se fijó en que un hombre del casino llevaba puesto un uniforme del restaurante Los Tres Amigos y se extrañó.

Mientras en la casa de Marta…

¡RRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIN! ¡RRRRRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIIN!- sonaba el timbre de la casa.

-¿Quién será a estas horas de la noche?- se preguntaba Marta.

Marta abrió, la puerta y de repente, un hombre cayó al suelo.

-¡Eres tu hijo mío, Pepe!- se sorprendió Marta.

-Madre lo siento mucho, me he gastado toda nuestra fortuna en drogas-dijo Pepe.

-¡Hijo! ¡Cómo has podido hacer algo así!

Mientras en el casino Ganar o Perder…

-Caballeros ha llegado el momento de mostrar las cartas -dijo Don Miguel.

-Yo tengo póker de cuatros- dijo el hombre de mucha barba.

-Pues yo tengo póquer de reyes. ¡He ganado!- dijo Don Miguel.

-Me temo qué no, porque yo tengo repóker de reinas- dijo el ayudante.

-Has ganado, puedes irte del casino, pero no vuelvas jamás.

El ayudante se fue del casino, cogió su moto y se dirigió al restaurante Los Tres Amigos. Llegó y se sentó, un camarero se le acercó y le dijo:

-Buenos días, bienvenido al restaurante Los Tres Amigos. ¿Qué desea tomar?- preguntó el camarero.

-Deseo un pincho de tortilla y una ensalada de tomate -pidió el ayudante.

-Enseguida se lo traigo señor.

-Un momento, esa de ahí es Chelo, me acercaré a saludarla.

Más tarde…

-Hola Chelo, no sabía que trabajabas aquí.

-Hola, empecé a trabajar ayer, ha sido el regalo de cumpleaños de mi madre- dijo Chelo.

-Pues te felicito por ello.

-Muchas gracias, y por cierto, ¿qué haces aquí?

-Tengo sospechas de que el asesinato de tu padre está relacionado con este restaurante, así que si ves algo misterioso dímelo.

-Yo te puedo decir algo misterioso, en esa pared de allí los jefes del restaurante se meten y desaparecen por unas horas.

-Muchas gracias Chelo, iré a investigar esa pared.

Capítulo VII: LA PARED MISTERIOSA

Él se dirigió a esa pared y la tocó mirándola lentamente.

-Parece que esta hueca y que si le doy a este azulejo…

Él golpeó el azulejo y la pared se abrió.

-Es impresionante que una pared se abra. Voy a entrar dentro.

Entró y cuando lo hizo la pared se cerró.

El siguió hacia delante hasta que llego a una sala en la que había un coche y tres hombres.

-Qué extraño es todo esto, seguiré espiando.

-Señor Marcos, ¿está el coche armado ya?- preguntó un hombre de los tres que había.

-Si está armado, tiene cinco pistolas, dos metralletas y tres cañones-respondió Marcos.

-Perfecto- dijo el hombre que había preguntado.

El coche armado -Entonces ya podemos ir a matar al embajador de Perú.

-Quiere acabar con el embajador de Perú, es lo que ponía en la nota de Don Miguel, y ahora que me doy cuenta, ese de ahí es Don Miguel.

Don Miguel y sus hombres se montaron en el coche y se fueron hacia la embajada. El ayudante saltó y mientras el coche se movía él iba sobre el capó dándole puñetazos.

Un hombre del coche se subió al capó y el ayudante y él empezaron a pegarse, pero el ayudante le empujó y lo mató.

El coche llegó y se estrelló contra la embajada y en ese momento vinieron dos coches de policía que arrestaron a Don Miguel y a sus hombres.

Entonces el ayudante se dirigió a la casa de Marta y le contó que el caso estaba resuelto y también le dijo:

-Como he resuelto el caso me debe usted 300 pesetas.

-Lo siento, pero no puedo dárselas.

-¿Y por qué si es usted multimillonaria?

-Porque mi hijo se lo ha gastado todo en drogas.

-Señora las drogas son ilegales, debo detener a su hijo.

-¡No por favor, no lo detenga!

-Ya lo he detenido, y si usted no me paga en tres días la detengo a usted también. Adiós señora que tenga un buen día.

Marta no podía aguantar estar sin su hijo así que se tiro por la ventana suicidándose.

Tumba de Marta Gómez

F I N

 

Guadalajara, 5 de noviembre de 2011

Marcos Caballero de Mingo

Ediciones Loco

Rubalcaba. EdicionesLoco. Marcos, 2011

noviembre 11, 2011

Rubalcaba

Mi origen. EdicionesLoco. Marcos, 2011

noviembre 9, 2011

Mi origen

CAPITULO I: LA FAMILIA

Estamos en Nueva York, en el año 1989 y nos adentramos en una pequeña casa a las afueras de la ciudad.

En esta casa viven tres personas: el primero es John, el hombre de la casa, un señor muy serio y antipático, la segunda es Marta, la madre y esposa del hombre de la casa, una mujer muy alegre, y por ultimo os presento a Jack el niño del hogar que tiene 16 años.

Un día cuando en el instituto de Jack, el profesor Don Mario estaba pasando lista y pronunció el nombre de Jack Selenton, éste se preguntó: ¿Por qué no tengo el mismo apellido que mi padre?

Al llegar a casa Jack se encontró una nota en la que ponía: Nos vemos en el callejón de Luz y Noche a las 12.

Jack no le dio importancia a la nota, pero al día siguiente la volvió a mirar y esta vez sí le dio importancia y dijo lo siguiente:

-Yo creo que voy a ir, pero ese sitio está en el peor barrio de la ciudad. Por si acaso le robaré a mi padre la escopeta de caza que tiene.

A las 12 de la noche Jack se presentó allí. En ese lugar veía todas las cosas malas, había drogadictos, alcohólicos, prostitutas y muchas cosas más.

De repente apareció un señor extraño, vestía elegante, con un smoking negro y una pajarita, no se le veía la cara puesto que llevaba un pañuelo tapándola. En ese momento el preguntó:

-¿Eres Jack Selenton?

-Sí, soy yo.

-Pues entonces sígueme y haz lo que te diga.

-Un momento, tu voz me suena, eres…

En ese momento Jack le quitó el pañuelo al hombre misterioso y…

-¡El profesor Don Mario de mi colegio!

-Me has descubierto pequeño Jack.

-Pero señor ¿Por qué razón me escribió esa extraña nota?

-Porque cuando, te nombré en el colegio, te vi extrañado y sé que te preguntaste que por qué no tienes los mismos apellidos que tus padres, se que te puedo ayudar a averiguarlo.

-¿Cómo crees que puedes ayudarme?

-Como te he dicho antes, sígueme.

Jack siguió a Don Mario, hasta que llegaron a un antro de mala muerte donde los macarras van a jugar al billar. Allí me presento a un tipo bastante guarro y mal educado.

Don Mario le dijo:

-Sé que tienes información sobre Gordon Selenton cuéntamela y no pasara nada malo.

-Mira quien fue a hablar el chiquitín de turno.

-Oye tío, si te quieres ganar diez dólares, dime lo que sabes.

-Vale, te contaré que ese tío era un barón inglés que lucho en la II Guerra Mundial. Después se casó con una mujer llamada Ana, era española y se decía que se había casado por dinero, unos años después tuvieron un hijo llamado Jack Selenton…

-¡Ese soy yo!

-Niño si no te importa quiero seguir con la historia.

-…Meses después, Ana tuvo otro hijo llamado Charlie. Cuando Charlie tuvo 4 años Gordon descubrió que Ana había tenido a Charlie con John, el primo de Gordon, en vez de con él. Gordon echó a Ana, Charlie y a Jack de la casa en la que vivían. Gordon se fue a España y Ana abandonó a sus hijos y los dejó con John. John se casó con Marta una amiga y vivieron felices.

CAPITULO II: VIAJE A ESPAÑA

-John y Marta son mis actuales padres, esta historia es la de mi familia.

En ese momento un extraño hombre agitó veinte dólares y le hizo una señal al tipo que estaba contando la historia. El tipo le dio un puñetazo a Don Mario…

-¡Don Mario qué pasa!

-¡Corre Jack, intenta salvarte!- dijo Don Mario sacando una pistola del smoking.

De repente todas las personas del antro sacaron armas, al cabo de un rato, Don Mario cayó al suelo, estaba inconsciente. Los hombres del antro metieron el cuerpo de Don Mario en una avioneta.

Jack se dio cuenta de que cerca de allí alquilaban avionetas. Alquiló una y se fue tras la otra.

Mientras tanto en la casa de Jack…

-¿Dónde se habrá metido Jack? -se preguntaba John.

-¿Crees que habrá descubierto que no somos sus padres? -decía Marta, algo enfadada.

Mientras tanto la avioneta del antro había aterrizado esa noche en España, Madrid para ser exactos.

Habían aterrizado en una extraña mansión. Un hombre bajó de la avioneta se acercó a una puerta y dijo:

-GSB -la puerta se abrió todos entraron y Jack se coló.

-Venimos a traerle este hombre al jefe -dijo un hombre del antro.

-Pasad y entregarlo -contestó una mujer de voz muy dulce.

Después de horas…

-Señor le traemos a este hombre que ha estado investigando sobre usted.

-¿Cuál es el nombre de esta persona? -contestó un hombre serio de unos 83 años vestido de máxima elegancia.

-Su nombre es Mario.

-¡Don Mario, estúpido, listillo! -dijo Don Mario refunfuñando.

-Echarlo al caníbal, eso acabara con él.

CAPÍTULO III: EL CANÍBAL

Empujaron a Mario a una gran jaula, Mario recuperó el sentido y vio que estaba encerrado, enseguida se puso a gritar.

Una puerta en el interior de la jaula se abrió, de ella salió una extraña persona, por sus dientes Mario se dio cuenta de que era un caníbal.

-¡SOCORROOOOOOOOOO ME VAN A COMEEEEEEEEEEEEER!

-Yo te salvare Mario -dijo Jack que estaba escondido tras una columna de mármol.

Jack se tiro sobre el caníbal.

-¡AAAAAAAAAAAAAAHG, QUITA DEL MEDIO CHICO!

-¡Jamás te dejaré en paz, asqueroso!

Jack sacó un puñal y se lo clavó al caníbal en la cabeza, el caníbal cayó al suelo muerto.

-¡CLAP, CLAP, CLAP! -aplaudió el hombre de 83 años.

-Quiero saber tu nombre puesto que has sido ágil al matar al caníbal.

-Mi nombre es Jack, Jack Selenton.

Cuando el hombre oyó esas palabras, escupió el coñac que estaba bebiendo.

-¡Eres mi hijo!

-¡Te has vuelto loco! ¡Yo no soy tu hijo!

-¡Sí, porque yo me llamo Gordon Selenton!

-¡Dios mío, eres mi padre!

-Hijo, perdóname porque yo te eche de casa junto a Ana y Charlie. No debí hacerlo. Y te digo que me alegro de verte.

-Pues yo no -dijo una voz extraña y malvada.

-¡Es Charlie mi otro hijo!

-¡Es mi hermano! Y ahora que me doy cuenta, el hombre que contó la historia de mi familia terminó diciendo Charlie y yo vivíamos felices con John y Marta, pero ahora yo vivo con quien ya sabéis, pero sin Charlie. ¿Qué paso?

-Pues que yo sabía que tú eras el heredero a varón y decidí fugarme para no aguantar la envidia que tenia y que aun tengo. Y hora acabaré contigo –dijo Charlie cargando una gran metralleta y disparando.

El disparo fue directo hacia Jack pero Gordon intervino y le dio a él.

Gordon estaba tirado en el suelo y… muerto.

-¡BUAAAAAAAAAAAA! ¡BUUUUUUUUUUUUUA!

Así lloraba Jack acababa de conocer a su padre y acababan de matarle.

CAPÍTULO IV: EN LA PLAZA DE TOROS

-He matado a nuestro padre, pero no seré yo quien acabe contigo ya que estamos en España hagámoslo a lo español. Disfracémonos de toreros, colémonos en la plaza de toros y, aquel que mate al toro vivirá, y el que no lo haga se suicidara allí mismo.

Más tarde se encontraron en la plaza de toros. Allí estaban los dos disfrazados de toreros. Unos hombres quitaron el candado de la puerta más grande de todas, de ella salió un toro enormísimo, más grande que una manada de ñus.

-¡Esto es horrible, el toro viene hacia mí!

-Pues lo siento por ti mi pequeño Jack -dijo Charlie muy contento.

-Usa esto Jack, te servirá mucho -contestó Don Mario arrojándole una capa roja.

Jack toreaba al toro con poco estilo pero lo hacía.

Hasta que el toro cambió de dirección y se dirigió hacia Charlie. Charlie sin miedo saco un rifle y disparó, el toro murió.

-¡Bien he ganado, he matado a ese asqueroso toro!

-Debo suicidarme, tengo que cumplir con mi parte del trato.

CAPÍTULO V: EL FALSO SUICIDIO

Jack rompió un trozo de la capa roja y se lo guardo en el bolsillo.

-¿Estás listo para morir?

-¡Sí, mi asqueroso hermano!

En ese momento Charlie le dio una pistola para que se suicidara.

Jack hizo que se disparaba a si mismo pero disparó hacia atrás, se puso el trozo de la capa roja en la tripa y se tiró al suelo, todos pensaron que estaba muerto y se marcharon de la plaza de toros, solo se quedo Don Mario.

-¡BUAAAAAAA! ¿Por qué ha tenido que morir?

-No estoy muerto Mario, sigo con vida.

-¡Dios mío es cierto lo que ven mis ojos, estás vivo! ¿Cómo te las has apañado para hacer que estabas muerto?

-Es una larga historia, ya te lo contaré.

-Pues yo te cuento que Charlie y sus hombres se dirigen a China.

-¿Y por qué motivo se dirigen a ese país?

-Porque allí está todo el dinero de tú padre.

-¿Y por qué esta allí en vez de aquí?

-Veras yo se parte de la historia de tu padre. Cuando tu padre marchó a vivir a España quiso ir antes a China y allí dejó su fortuna.

-Entonces debemos ir a China.

CAPÍTULO VI: VIAJE A CHINA

Don Mario y Jack subieron a un avión que les levaba directos a Shangai.

-¿Le parece cómodo nuestro avión señor Jack?

-Sí, señorita azafata.

-¿Le parece buena nuestra comida?

-Sí, señorita azafata.

-Es usted tan guapo que es imposible que una mujer se le resista.

-Gracias por el cumplido señorita azafata.

La azafata se retiró a la cabina del avión.

-El trabajo está hecho, he sido tan pelota que es imposible que dude de mí -le dijo la azafata al piloto del avión.

-Pues entonces soltaré el cloroformo a todos menos a Jack y a Don Mario -contestó el piloto del avión mientras pulsaba un botón.

Al pulsar ese botón se abrieron pequeños agujeros en el techo del avión y de esos huecos salió un montón de cloroformo que durmió a todo el avión menos a Don Mario, a Jack, a la azafata y al piloto.

El piloto y la azafata saltaron en paracaídas.

En el avión solo quedaron con sentido Mario y Jack. Ellos entraron en la cabina y observaron que no estaba el piloto y que el copiloto estaba muerto. Ellos dos se sentaron en la cabina.

-Espero qué sepas conducir este avión -dijo Jack algo preocupado.

-No sé conducir un avión pero si un coche y espero que esto sea parecido.

-Pues yo creo que no lo es y, por cierto, nos vamos a estrellar contra una montaña.

Entonces los dos se pusieron a gritar, pero de repente el avión se movió hacia arriba como si tuviera vida propia.

Descubrieron que les estaban levantando dos helicópteros.

Más tarde los helicópteros llevaron el avión hasta el aeropuerto de Shangai, y allí:

-Muchas gracias por salvarnos señores, si hay alguna manera de agradecerlo…

-No se preocupe, solo ha sido un pequeño favor.

-Muchas gracias señores y adiós.

Cerca de allí oyendo todo lo que decían Jack y Mario estaban otras personas.

-¡No has hecho bien ese puñetero e insignificante trabajo!

-¡Lo siento señor Charlie, le juro que no volverá a pasar!

-Claro que no volverá a pasar porque no estarás viva para cuando haya otra misión que realizar.

-¡No por favor, no me mate!

¡PUM, PUM!

La chica, que era la azafata del avión murió porque le había disparado Charlie.

CAPÍTULO VII: LA TRISTE DESGRACIA DE MARIO

Jack y Mario entraron en una cafetería a tomar algo. Mario compró el periódico.

-Jack ponte a leer esta columna del periódico, es muy importante.

Una mujer llamada María González ha sido encontrada muerta. Esta mujer trabajaba de azafata en un avión qué llegó hace dos horas al aeropuerto lleno de personas dormidas a causa de cloroformo.

La policía busca a Jack Selenton y a Mario Gómez por sospechas de que han podido haber sido ellos los que durmieron al resto del avión y mataron a la azafata.

-Nos están buscando por algo qué no hemos hecho.

-¡Alto somos de la policía! Quedan detenidos por orden de la ley -dijo un policía que pasaba por allí.

Más tarde Jack y Mario estaban encerrados en la cárcel de Shangai.

Un guardia abrió la celda en la que estaban encerrados. Se llevó a Jack a la sala de interrogatorios y allí le conectaron un detector de mentiras.

Allí le preguntaron lo siguiente:

-¿El avión en el que montó usted salió del aeropuerto de Madrid?

-Sí, salió de Madrid.

-¡ES VERDAD, DICE LA VERDAD! -dijo la máquina detecta mentiras.

-¿Conocía usted a algún pasajero del avión?

-Sí, a Mario.

-¡ES VERDAD, DICE LA VERDAD!

-¿Soltó usted el cloroformo sobre los pasajeros del avión?

-No, y jamás haría eso.

-¡ES VERDAD, DICE LA VERDAD!

-Pues entonces queda usted en libertad. Pero su amigo será fusilado hoy mismo.

-¿Pero por qué si aun no lo han interrogado?

-Porque si fusilo a más personas me pagan el doble de sueldo.

-Es usted un malvado y un injusto ¡Y se hace llamar policía!

-Más vale que se retire ahora mismo o mando que le fusilen a usted también.

-Me voy a retirar, pero que sepas que volveré a plantarte cara.

Al día siguiente comenzó el fusilamiento de Mario.

-Carguen, apunten, disparen.

-¡PUM, PUM, PUM, PUM!, disparaban los rifles de los policías.

Mario estaba dormido en un sueño eterno.

CAPÍTULO VIII: EL MISTERIOSO MAX

Jack, que lo había visto todo se puso a llorar y se dirigió hacia un bar, allí se quedó durante tres horas bebiendo alcohol.

Un hombre se acercó a Jack y le dijo:

-No es bueno beber a tu edad muchacho.

-¡Y a usted que le importa lo que haga un desgraciado como yo! -dijo Jack muy borracho.

-¡Camarero! Póngame una cerveza.

-Enseguida te la pongo Jack -le dijo el camarero a Jack.

-Jack sé que tu amigo Mario a muerto y lo siento por ti, pero sé que habíais venido aquí para encontrar el tesoro de tu padre que tu hermano andaba buscando.

-¿Cómo sabes tal cosa?

-Yo era tu canguro cuando eras niño.

-¡Fuera de aquí, eres un mentiroso!

-Me voy, pero… como volverás a pedirme ayuda…, toma mi tarjeta.

Aquel hombre tan extraño se marchó.

En la tarjeta ponía:

Max Rowing: canguro para niños.

Sueldo: 200 dólares.

Dirección: Calle el Espadachín Rojo número 13.

Teléfono: 323 543 56 78

-Creo que debo ir a verlo.

Jack se dirigió a la casa de Max y, cuando vio la casa…

-¡Dios mío que cacho caserón!

Era la casa más grande del mundo, tenía columnas de mármol, un tejado de oro al estilo de China, unas ventanas del tamaño de un elefante, un jardín más grande que una pradera, unas estatuas preciosas con agua y…

-Llamaré al timbre de la puerta.

¡DIN, DON, DON, DIN!

-Buenos días señor, ¿qué es lo que desea?.

-El señor Max me dio su tarjeta.

-Mayordomo déjele entrar -dijo Max muy convencido.

Jack al entrar a la casa vio un enorme hall con una lámpara araña de oro. En el hall había dos sillas de terciopelo y plata y una mesa para tomar té.

En una de esas sillas estaba sentado Max esperando a Jack.

-Sabía que vendrías. Siéntate a tomar un poco de té.

-Lo siento no me gusta el té, ¿podría ser un café con leche?

-Mayordomo, ya lo has oído, ponle un café a Jack.

-Como ordene, señor Max.

-Bueno Jack te dije que vendrías y has venido.

-Quiero que me cuentes porque eres tan rico si de canguro no puedes llegar a forrarte.

-Eso es una larga historia, mejor pregúntame otra cosa.

-¿Por qué te viniste de canguro a China si podías seguir así en Estados Unidos?

-Porque China es un país pobre y mucha gente no puede cuidar a sus hijos y así acuden a mí, mientras qué en América no.

-Muy interesante.

-Parece que esta anocheciendo, que te parece si te quedas a dormir aquí.

-Vale me quedaré.

-Mayordomo, lleva a Jack a la habitación de invitados.

Por la noche Jack sospechaba y se preguntaba por qué Max no le contó como se había hecho tan rico.

Así que se levantó y se dirigió al despacho de Max, abrió un cajón y vio una nota en la que ponía: Robando el tesoro de Gordon Selenton soy más rico que el país entero y con el dinero que me dará Charlie cuando mate a Jack voy a ser mucho más rico ¡JA, JA! El tesoro esta en las cuevas de Wang Seving.

-¡Me van a matar!

-Y seré yo quién te mate -dijo Max qué se escondía tras una mesa.

Y sacando un cuchillo Max se tiró sobre Jack.

-¡Déjame asqueroso mugriento!

-¡No hasta que te mate!

Jack empujo a Max a una ventana y lo tiró.

-¡Dios mío es la primera vez que mato a alguien!

Jack cogió un taxi y se fue a las cuevas de Wang Seving.

CAPÍTULO IX: LAS CUEVAS WANG SEVING

El taxi llego a las cuevas y Jack se adentro en ellas, allí vio a muchos chinos trabajando y sufriendo a causa de los latigazos.

-No puedo soportar ver a tantos chinos trabajando y sufriendo.

-¡Eh! ¿Tú quién eres?

-Soy Jack hijo del dueño del tesoro que se esconde aquí.

-Yo soy Wang Seving propietario de estas cuevas y huyo de los soldados de las cuevas.

-¿Y por qué, si tu eres el dueño de las cuevas?

-Porque oí que Max le decía a Charlie que si el moría al intentar matarte a ti los soldados me matarían a mí para que Charlie se quedara con las cuevas.

-Pues a Max lo he matado yo y Charlie es mi hermano y yo acabaré con él.

-Charlie está en el depósito de agua de las cuevas.

-Muchas gracias y adiós voy hacia allí.

-Espero que Dios acompañe a ese niño.

Jack llegó al depósito.

-Hola Charlie, como ves volvemos a encontrarnos.

-Que insensato has sido al venir aquí.

-Y porque asqueroso hermano.

-Porque aquí yo juego en casa.

-Dejémonos de tonterías y luchemos.

CAPÍTULO X: LA MADRE

-¡Aquí nadie va a luchar! -dijo una voz potente.

Era Ana la madre de Charlie y de Jack.

-¡Madre! ¿Qué haces aquí?

-Evitar que os matéis el uno al otro.

-¡Tú no evitaras nada! -dijo Charlie abalanzándose sobre Jack con una pistola.

Pero Ana saco un revolver y disparó a Charlie.

Charlie murió.

-Mamá has matado a tú propio hijo para salvarme.

-Tú también eres mi hijo.

-Lo sé madre.

-Hijo, cuando os abandoné con John me arrepentí y os busque por todo el mundo y cuando llegué a China me rendí.

-Pero ahora hagamos una fiesta.

-Si hijo la haremos.

CAPÍTULO XI: LA FIESTA

Todos lo celebraron, Ana y Jack estaban juntos para siempre.

En la fiesta que celebraron hubo ponche, tartas, bebidas, risas y muchas cosas buenas más.

FIN

Guadalajara, 30 de octubre de 2011.

Marcos Caballero de Mingo.


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